miércoles, 12 de marzo de 2014

ROMANCE A LOS ARRIEROS

ROMANCE A LOS ARRIEROS  (A Antonio Moya "El Macareno")

Por caminos y veredas
de este pueblo de la sierra,
yo recuerdo aquellos hombres,
de buen plante y dura testa,
que arreaban a sus burros
con los cantes de la tierra.

Y alegraban nuestros campos
disimulando sus penas...
porque mucho era el currar
pa ganar cuatro pesetas.

Se levantaban temprano
cuando el alba estaba negra.
Despertaban a los gallos
de erizadas rojas crestas.
Aparejaban sus burros.
Preparaban la merienda
con un pan endurecido
y tocino de panceta.

Enfilaban el camino
para empezar dura faena,
apretando bien los burros
con la fruta aceitunera.

Era duro el trabajar
que tenían por tarea
y que nunca terminaba
ni al llegar la primavera.

Cuando el día fenecía
frecuentaban las tabernas
y bebían el buen vino
para ahogar todas sus penas.

Así eran los arrieros
que pateaban esta tierra
y alegraban con sus cantos
los caminos y veredas.

(Romance que pertenece al libro "RAÍCES" del adamuceño Antonio Román Amil, libro publicado en 1993 dedicado a Adamuz)

Foto: Cedida por María Belén Moya Rojas

Aquí podéis ver como los arrieros aparejaban los burros

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