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miércoles, 4 de marzo de 2015

Molino Tercero de Matapuercas o del Cangrejo


ESTADO DE CONSERVACIÓN

     Hemos de indicar que  el inmueble está parcialmente derruido y ha desaparecido por completo la cubierta de los tres espacios que lo integran, conservando eso sí los muros perimetrales de mampostería en su totalidad, siendo la altura de algunos de ellos de hasta 2 metros.

     El sistema hidráulico si está en buen estado, nos referimos al caz (canal) y al inicio de las rampas, sin embargo éstas han desaparecido, y vemos en superficie el cárcavo (hueco donde gira el rodezno) correspondiente a la piedra occidental, debiendo situarse el otro bajo el terreno.


No se corresponde con el molino, pero sirva
para aclarar algunos conceptos
UBICACIÓN
     Está situado a unos 16 km. al sureste de Villanueva de Córdoba, en término municipal de Adamuz y en tierras del cortijo de Venta Orán, orilla oriental (izquierda) del Río Matapuerca,  a 1,5 km. al sur de donde confluyen los ríos Matapuerca y Sieteveces.


     El entorno podemos encontrar amplias dehesas de encinares utilizadas para la cría del ganado vacuno y porcino, mientras que las márgenes del río conservan la vegetación natural, siendo un enclave de gran valor paisajístico y medioambiental.

     A unos 110 m. al norte por encima de su emplazamiento se conserva la entrada de agua en el caz y el arranque de la canalización. Sin embargo la presa que en un principio encauzaba el agua hacia el caz ha desaparecido casi en su totalidad, la entrada al mismo si está bien conservada y en ella se situaría un aguatocho (compuerta para regular el acceso).


   A partir de dicha entrada se extiende un caz bastante bien conservado en su trazado y en el muro de sillería que lo separa de la corriente, ya que conserva un par de ladrones (compuertas para la regulación del caudal a lo largo de su recorrido), así como la mayor parte de los sillares. Unos 50 m. antes de acceder al molino, el caz se va ensanchando y aparece sobre su trazado una gruesa losa de granito que sería utilizada a modo de pontecilla para cruzar sobre el canal


     A partir de este ensanchamiento del caz, el canal se vuelve más ancho sin llegar a formar balsa, de forma que a unos 30 m. del molino nos encontramos con un partidor que distribuye el agua hacia las dos rampas de que el mismo constaba. En la actualidad, la rampa occidental ha desaparecido casi en su totalidad, mientras que la oriental se halla algo mejor conservada en este tramo (donde se descubren los sillares que delimitan sus paredes), sin embargo ambas desaparecen antes de llegar a la fachada norte del inmueble, por donde entraba el agua a los cárcavos.

 DESCRIPCIÓN DEL MOLINO


     Inmueble de planta rectangular cuyas dimensiones son  15,50 x 4,60 m., está compuesto de dos piedras de moler que se movían  mediante el sistema de rampa y está integrado por dos espacios distintos, la propia sala del molino, al Este (con las dimensiones citadas) y un espacio de planta cuadrangular menor al Oeste (5,50 x 4,60 m. de  dimensión) siendo muy probable que  este sirviera de almacén.
     El agua llega al molino por su fachada norte, a través de los caces, aunque el último tramo de las rampas, unos 8 metros antes de llegar a la fachada, ha desaparecido. La entrada a los cárcavos es mediante una abertura de sección cuadrada, abierta en la parte inferior del muro, de 60 cm. de lado, de las cuales sólo resulta visible en la actualidad la correspondiente a la piedra más occidental y ello pese a estar prácticamente cubierta por el terreno.


cárcavo

      Esta abertura accede a un cárcavo ubicado en el extremo occidental de la sala de moler siendo su salida visible por la fachada sur. El cárcavo consta de una bóveda de piedra formada por losas planas y un arco formado por un grueso sillar que actúa de clave y dos dovelas (bloques) semicirculares situadas en sus laterales. El espacio interior del cárcavo está relleno de sedimentos, no pudiendo así determinar su tamaño, aunque se supone de planta rectangular de unos 4 m. de fondo (la anchura de la sala de moler) y 2 m. de ancho. El cárcavo correspondiente a la piedra oriental se mantiene oculto bajo el terreno.



     El molino propiamente dicho, tiene su puerta de acceso por la fachada sur, cerca del ángulo sureste, y las piedras van colocadas hacia el extremo occidental del mismo. Su cubierta ha desaparecido, pero conserva todos los muros perimetrales (alguno hasta una altura superior a los 2 m.) y un amplio espacio interior donde en la actualidad no resulta visible ninguna de las piedras de moler. No conserva ningún elemento de su viejo equipamiento.


     A unos 10 m. al este del molino, se conserva un edificio que parece haber servido como vivienda de los molineros o almacén. Tiene también la cubierta desaparecida, pero mantiene todos los muros perimetrales hasta una altura considerable, completando así  el conjunto.

FUENTES DOCUMENTALES Y BIBLIOGRÁFICAS

     1752, Catastro de Ensenada, Adamuz, Interrogatorio, Archivo Histórico Provincial de Córdoba, archivo 315, filmina 39, s.f.

     Documentación Técnica del conjunto de norias, aceñas y molinos fluviales de la provincia de Córdoba.

martes, 2 de diciembre de 2014

El Primer molino del Matapuercas



Breves Antecedentes Históricos

                El catastro de Ensenada es la denominación que se da a la investigación llevada a cabo en los territorios de la Corona de Castilla, para conocer, evaluar y registrar los bienes, rentas y cargas de los que fuesen titulares sus moradores, debiendo quedar estos también formalmente registrados, así como sus familias, criados y dependientes. Dicha búsqueda se realizó entre abril de 1750 y el mismo mes de 1756, salvo la Villa y Corte, que se termina en la primavera 1757.
Su finalidad expresa consistía en obtener información para sobre ella modificar el sistema impositivo vigente.

DATOS HISTÓRICOS
El examen del Catastro de Ensenada cita nueve molinos harineros en Adamuz, entre ellos dos ubicados en el Arroyo Matapuercas, que describen: “Otro situado en el arroyo que llaman de Matapuercas que muele con dos piedras y es propio de María Sánchez, vecina de la villa de Villanueva de Córdoba, el que le da de utilidad en cada un año con la misma regulación de 400 reales. Otro situado en el mismo arroyo de Matapuercas, con dos piedras, pertenecientes tres cuartas partes a Bartolomé Martínez y la otra cuarta parte a Pedro Gómez Torralbo, seglares y vecinos de esta villa de Villanueva, que le produce de utilidad con la propia regulación de los precedentes 400 reales de vellón”.

UBICACIÓN MOLINO 1º RÍO MATAPUERCAS

El molino se encuentra en la margen septentrional (izquierda) del río Matapuercas, en el extremo norte del término de Adamuz, a 15 km. de Villanueva de Córdoba.
Situado en un entorno de gran valor paisajístico y medioambiental, formado por grandes dehesas de encinares utilizadas para la cría del ganado vacuno y porcino, y conservando las márgenes del río su vegetación natural.



Azuda
Azuda



A unos 530 m. al noroeste, aguas arriba de la localización del molino, se encuentra situada la presa de deriva que encauza el agua hacia el caz o canal. La azuda o presa de este molino se halla muy bien conservada, en especial en el tramo situado en la margen derecha del río (Oeste), porque éste ha roto por la zona oriental.

La azuda consiste en una base de gruesos sillares sobre el que se coloca una capa de piedras de menor tamaño; ofrece a contracorriente un perfil recto, de más de 1 m. de altura, y aguas abajo una suave pendiente para permitir el paso del agua por su parte superior. Su superficie aparece a simple vista como una especie de empedrado de losas irregulares, de mayor tamaño en la margen derecha y menores en la izquierda, y su longitud es de 30 m.




     En la actualidad la entrada al caz no conserva ladrón o desagüe o ningún resto de la compuerta que regulara el paso del agua, hallándose excavado directamente en el terreno, sin obra de construcción en su primer tramo; más adelante se observan restos del muro de mampostería que lo separaba de la orilla del río y en el que se abren, durante su recorrido, dos ladrones de 70 cm. de anchura cuya finalidad era la de regular el caudal.

Unos 30 m. antes de llegar al inmueble, donde el caz accede por la fachada norte, el canal se abre de forma que encontramos un partidor que dosifica el agua hacia las dos rampas con que el mismo constaba. En la actualidad, ambas han desaparecido salvo su trazado inicial, es decir el arranque de la rampa (todavía horizontal) situado entre el partidor y el inicio de la pendiente, que aparece delimitada por sillares rectangulares de piedra hoy muy cubiertos por la vegetación. Esta entrada de las rampas se sitúa en torno a los 2 m. por encima del nivel del suelo de la sala de molienda y está sustentada sobre un terreno elevado delimitado por muros de  sujeción del terreno, que conservan una altura superior al metro.

DESCRIPCIÓN Y ESTADO DE CONSERVACIÓN

Piedra de Moler
Inmueble de planta rectangular de 10 x 4,2 m. de longitud, dotado de dos piedras de moler movidas mediante el sistema de rampa. El agua llega al molino por su fachada norte, a través de dos caces o canales, pero han desaparecido las rampas y no se observa la entrada de agua por la fachada del molino, seguramente por hallarse cubierta por el terreno y la vegetación, los muros perimetrales del edificio se conservan hasta una escasa altura. Los cárcavos o hueco donde gira el rodezno del molino tampoco se ven, ni en el interior de la sala de moler, ni por la parte de su salida hacia el socaz (fachada sur), aunque en dicha fachada sur se observa la parte superior de uno de ellos (arco de cubierta).

Debido al estado de deterioro de los muros y a la abundancia de vegetación, resulta difícil observar el interior de la sala de moler. Se trata del habitual espacio de planta rectangular, con entrada del agua por la fachada norte y salida por la sur, donde las piedras debían estar situadas en la parte central de su mitad Oeste según el emplazamiento de las rampas y del único cárcavo visible. Se conserva algún muro de compartimentación interior y una de las piedras de moler, partida y caída sobre el terreno.

DAMUS.




viernes, 7 de noviembre de 2014

Molinos en Adamuz: El Gollizno


Uno de los principales afluentes del Arroyo Tamujoso, el cual va a desembocar en el Río Guadalquivir, es el arroyo Concejo, el cual tiene una longitud aproximada de 6 Km. y una cuenca de unos 90.000 m².

Ahí, en un tramo de ese arroyo Concejo, nos encontramos el molino del gollizno, comprendido entre la zona comúnmente conocida como “lavaderos” y la represa de las calderetas, muy cercanas al casco urbano e histórico de Adamuz.

Es un  manantial natural que abastecía de agua potable al municipio cuando este contaba con tantos habitantes como en la actualidad. Era también lugar de encuentro de mujeres que acudían a su cauce para lavar la ropa. Zona muy visitada por la belleza del lugar.

El arroyo en su recorrido poseía una pequeña presa que servía para mover un molino harinero del que quedan restos muy interesantes y con otro salto de agua que sirve para alimentar unos canales de riego de una huerta colindante, encontrándose el canal en uso en la actualidad, su estructura es de piedra molinaza, piedra muy utilizada en las construcciones antiguas de la localidad.
En los años 80 se recupero en parte a causa de los cortes de suministro que sufrió la localidad debido a los años de sequía que padeció.
Lugar de gran interés natural que sirve de refugio y hábitat a muchas aves insectívoras como carriceros, currucas, petirrojos etc. También muestras de vegetación natural, propias de Sierra Morena, entre ellas algunas especies de orquídeas como Amor de Dama, Abeja, Gallo, Hombre desnudo. En la zona hallaremos algunas encinas y olivos, eso sí, no en abundancia. El matorral noble es escaso pero veremos romero, salvia, cantueso, aulaga etc. La fauna es igualmente importante, son habituales las perdices, los conejos y algunas especies en peligro de extinción como el ratonero y gavilán, así mismo destaca la fauna acuática.

Autor: Damus