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martes, 29 de septiembre de 2020

BREVE HISTORIA DE ALGALLARÍN

  Adamuz no pude configurarse como pueblo sin el vecino Algallarín. Esta pequeña entidad local tiene una gran historia que conforman un lugar con costumbres, etnografía y arquitectura que envidiaría cualquier gran urbe. De esta manera ampliamos la información del artículo que hicimos anteriormente.

A continuación pasamos a desarrollar los inicios de este pequeño gran pueblo:



Algallarín, como asentamiento humano, tiene una larga historia ya que hay indicios de su habitabilidad sobre el año 50.000 a.C., debido a unos restos arqueológicos encontrados en los que se conoce como “La Barca de Algallarín”. Se han encontrado gran cantidad de restos como herramientas de caza o vasijas.

 

La zona sigue habitada durante el periodo Íbero y Tarseso, perteneciendo a este último dos ciervas de bronce de incalculable valor (expuestas en el British Museum de Londres y la colección privada Várez), esto es debido a que en esta época se desarrolló la industria de las manofacturas.


Cierva de Algallarín expuesta en el Museo Británico de Londres


 

Durante época romana Algallarín perteneció a Sacilis Martialis (situada en el cortijo de Alcurrucén, término de Pedro Abad y que hay un artículo sobre ella en nuestro  blog http://historiayculturadeadamuz.blogspot.com/2014/08/el-pasado-romano-de-adamuz.html ) y estaba situada en una Quinta de recreo que existió en el año 20 a.C y debió pertenecer a los señores de Sacilis , ya que el asentamiento de Algallarín se encontraba en el margen derecho del río y Sacilis a la izquierda.


Ejemplo de Quinta o villa Romana


 Se han encontrado evidencias de gran valor, como cinco sepulcros, uno de ellos con la siguiente inscripción Atio, Decumbino de la XXVa Legión de Caballería,que liberro de Marco Leandro, también se han encontrado un puñal o una fístula, que debió pertenecer a una dama debido a su tamaño y adornos mosaicos y tejas de la época, una urna de plomo, fragmentos de una placa con el relieve de un león y una figura masculina con barba. Debido a esto, se cree que esta Quinta era un palacio de recreo de los Pretores y grandes dignatarios del Imperio Romano.

 

Ejemplo de cama de freno de caballo 

Durante el siglo  V, debido a la caída del Imperio Romano, las Quintas de recreo romanas se fueron convirtiendo en villas rurales, lo que hizo que su población aumentara. Estas villas tenían sus propietarios  y las tierras eran trabajadas por siervos, esto es el comienzo del feudalismo, además estos propietarios tenían a pequeños ejércitos que los defendían. Así fue como Algallarín empezó a crecer en número de habitantes en época visigoda. De esta ápoca se han encontrado una “Cama de freno de caballo” fundida en bronce con forma de rueda.

Donde se coloca la cama de freno de caballo





También se encontró una placa de mármol del siglo VII con una inscripción en latín, se cree que podría haber sido utilizada en el quicio de una puerta en origen.

 













Durante época musulmana Algallarín pudo ser un castillo o Hussum, que pertenecía al Iglim de Alcocer (cerca del actual El Carpio).

Ejemplo de Hussum como el que pudo haber en Algallarín

De este periodo es probable que proceda el nombre de Algallarín, del primitivo “
ALGAZ HEL YAGUIN”  o del nombre andalusí AL- QUASIR , que se traduciría como castillo.

 

 

 

 

 

 

En el año 1235 Fernando III “El Santo” tomó Montoro y se disponía a conquistar Córdoba y para ellos tenía que apropiarse de las fortalezas que había en el camino que las unía. Para ello el ejército del rey se dividió en dos, una parte se estableció en la sierra liderada por el Alcaide de Andújar Don Domingo Muñoz y la otra parte haría su incursión por la campiña, esta al mando de Don Lope Sánchez. El Abad Pedro era el capellán del ejército que comandaba Don Rodrigo González, esta parte del ejército pertenecía a la región de la campiña.


Fernado III El Santo


Durante el avance de las tropas cristianas llegaron a Alcurrucén, la antigua Sacilis, este lugar estaba bajo la protección de Mahoma Abodalí. Los habitantes de esta zona al ver la llegada de las tropas cristianas huyeron, unos en dirección Córdoba, otros cruzaron el río y se refugiaron en el castillo de la fortaleza de Algallarín.

Las tropas de Mahoma Abodalí causaron graves daños en el ejército del rey Santo que se encontraba en la margen contraria del río Guadalquivir.

Finalmente, el 1 de Mayo de 1235 (festividad de Felipe y Santiago) las tropas cristianas consiguieron conquistar la fortaleza, haciendo prisioneros a los que allí vivían y resguardaban. Abodalí al verse rodeado se tiró desde la torre de la fortaleza. Alvar Fañez de Cárdenas fue nombrado alcaide del nuevo lugar conquistado.

 

En otoño de ese año partieron las tropas para la toma de Córdoba y el rey ordenó la creación de un cuartel-enfermería en el lugar donde hoy encontramos el municipio de Pedro Abad, haciendo el rey que se quedara un pequeño ejército para proteger el lugar al mando de Don Rodrigo Gonzalez que suplicó al rey para que permaneciera junto a él el Abad Pedro Meneses, su pariente, con el Santo Crucifijo procedente de tierra gallegas. De este hecho surge la actual villa de Pedro Abad.

En el año 1250 se hace una relación de las parroquias existentes en la zona y Algallarín se encuentra entre ellas.

 Algallarín comienza a despoblarse debido a tres motivos principalmente: al supuesto “milagro” de Cristo de Pedro Abad, por el cual los vecinos empezaron a trasladarse a esta villa; a la epidemia de peste que sucedió en 1348 y la última y más fiable de todas es que la familia Maricabrera se instaló en la villa de Adamuz llevando los asuntos económicos y políticos de dicha villa, lo que le dio un lugar de referencia a Adamuz y la gente de los alrededores empezaran a trasladarse a este pueblo, llevando esto consigo a que se reabriera el Camino Real de la Plata, esto hizo que Adamuz floreciera económica y socialemente.

Algallarín permaneció como tierra realenga hasta finales del siglo XV.

 

La familia Maricabrera también añade a sus teritorios Algallarín pero el día 31 de Marzo de 1500 el convento cordobés de San Jerónimo de Valparaíso compra los terrenos de Algallarín.

 

Durante la desamortización de Mendizábal, ocurrida en 1836, las tierras pasaron de mano del convento a José Francisco Conde y Salazar y las heredó su hija María del Socorro Conde y Bonet, convirtiéndose así en la única propietaria de dichas tierras, más tarde sería conocida como Marquesa de Conde Salazar.

 

En 1939 el Ministerio de Agricultura crea el Instituto Nacional de Colonización, su creación estuvo motivada por la necesidad de efectuar una reforma tanto social como económica de la tierra, después de la devastación de la guerra civil española. El objetivo principal del mismo era efectuar la necesaria transformación del espacio productivo mediante la reorganización y reactivación del sector agrícola y el incremento de la producción agrícola con vistas a los planes autárquicos de la época mediante el aumento de tierras de labor y la superficie de riego.

 

Algallarín nace de este proyecto, ya que en el gobierno de la época expropió la tierras a sus propietaros y es realizado por el arquitecto madrileño Carlos Arniches Moltó. El proyecto fue firmado en Madrid, en julio de 1953 y en virtud de la orden de la Dirección General con fecha de 6 de mayo de 1953. Para su ejecución, previamente se ejecutó la expropiación de las fincas del Algallarín y el Paraíso, declaradas de “interés social” por Decreto el 23 de mayo de 1952. El total de capital invertido por el I.N.C. en las fincas Algallarín y El Paraíso ascendió a 71.950.663 pesetas.

 

Algallarín, como entidad local menor, pertenece a Adamuz y su colonización quedaría constituida en su mayor parte por adamuceños y adamuceñas y en menor medida por colonos procedentes de otros pueblos de la provincia o la propia ciudad de Córdoba, concretamente se asentaron 130 colonos.

La llegada de los primeros colonos, se produjo en agosto de 1952, antes de la propia redacción del proyecto arquitectónico, con motivo de preparar y modificar los terrenos donde se levantaría el nuevo pueblo, la adecuación y mejora de las vías de comunicación y en la marcación de los lotes y parcelas agrícolas.

 Aproximadamente durante algo más de tres años y en unos barracones próximos al pueblo, residieron en unas condiciones pésimas de vida, la mayor parte de los colonos, así como gente proveniente de otros pueblos (incluso de otras provincias) que participaron en su construcción. A los colonos además de entregarles una vivienda con 4 hectáreas para el cultivo, también les proporcionaron los aperos, los animales para la labranza e incluso los piensos para estos. A cambio el colono debía pagar una renta estableciéndose los plazos entre 15 y 25 años para la tierra y 40 años para la vivienda. Tras este periodo de tiempo se expedían los títulos de propiedad.

En su concepción el pueblo estaría compuesto por los siguientes edificios:

·         Una iglesia proporcionada al número de vecinos.

Iglesia de San Felipe y Santiago

Interior de la Iglesia de Algallarín

·         Escuela de niñas, niños y párvulos independientes.

Escuela La Candelaria. Algallarín


·         Cinco viviendas para maestros y maestras con sus correspondientes corrales, anexas a las escuelas.

·         Ayuntamiento.

Ayuntamiento de Algallarín


·         Dispensario médico y vivienda para el médico.

·         Oficina de correos y vivienda anexa.

·         Cinco tiendas (Abacería, Cantina, Panadería, Herrería y Carpintería).

·         Cinco viviendas para artesanos.

·         Vivienda para el cura con Acción Católica.

·         Ciento treinta y ocho viviendas para labradores con corral y anexos agrícolas en parcelas de 400 m².

·         En todas las viviendas se prevé corral para la posible edificación de anexos agrícolas dado el carácter rural del pueblo.


Vivienda típica de Algallarín


Fuentes consultadas:

  • arquitecturacontemporanea.org
  • eldiariocordoba.es
  • wikipedia.org
  • Breve reseña histórica de Algallarín. José Antonio Román Amil


lunes, 2 de enero de 2017

LA MOLINAZA. PATRIMONIO DEL ALTO GUADALQUIVIR.

Se  puede considerar que un elemento del patrimonio andaluz son las formas y materiales de construcción que han dotado a pueblos y ciudades de una fisonomía particular y característica.
En este caso la arenisca roja o como es conocida en la comarca de municipios del Alto Guadalquivir de la provincia de Córdoba, la piedra molinaza, es el elemento de construcción característico de esta zona. Los principales y más significativos monumentos están construidos en este material.

FORMACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE LA MOLINAZA O ARENISCA ROJA

Sierra Morena es la unidad de relieve más al norte de Andalucía, se encuentra en contacto con la Meseta y es la unidad de relieve andaluza más antigua geológicamente.
La formación de Sierra Morena se debe principalmente a dos orogénesis, la orogénesis herciana y la orogénesis alpina.

Este tipo de roca se formó cuando la Península Ibérica se encontraba en el supercontinente llamado Pangea a orillas del Mar de Tethys y en una zona tropical con un clima cálido y árido. La piedra de molinaza de formó durante el Triásico, concretamente en el período llamado Trías Germánico, hace unos 235 millones de años. Las areniscas actuales son rocas sedimentarias endurecidas.
Esta arenisca roja contiene mucha humedad, además de poseer un grano muy suelto. La arenisca roja está compuesta por granos de diferente tamaño y forma, es un grano muy fino y de forma redondeada. En la molinaza están presentes materiales como el cuarzo o el feldespato y el color rojizo característico se debe a que en su composición también aparece óxidos de hierro.
Los afloramientos de molinaza en Adamuz están muy cerca del núcleo urbano esto puede explicar porque este material ha sido muy utilizado desde hace siglos en la construcción de edificios y embellecimiento de fachadas.
La palabra molinaza es un término familiar para los habitantes de Adamuz y del resto de pueblos del Alto Guadalquivir. En la mayoría de los edificios se intercala el color blanco de la cal y el color rojizo de la piedra molinaza, algo muy característico y típico de Adamuz. 

Terminología de la palabra “molinaza”
La palabra molinaza es un vocablo muy común en la Comarca del Alto Guadalquivir y es una seña de identidad de este conjunto de municipios. Clementson (2012), afirma que la palabra molinaza puede tener cuatro orígenes:

   -     Por la utilización de esta piedra para la construcción de molinos y prensas aceiteras. Aunque esta piedra no se utilizaba para la muela de la aceituna por su carácter poroso, sino que para estos menesteres se utilizaba el granito.

    -  Por utilización como piedra de muela (piedra abrasiva). La piedra de molinaza se ha venido utilizando para el afilado de navajas, aperos agrícolas y en tiempo más remotos para afilar armas como las espadas. Esta parece ser la teoría más acertada.

   - Otra opción para determinar el nombre molinaza es porque esta piedra cuando se meteoriza se transforma en una especie de arena que tiene aspecto de piedra molida.

   - Por el término “molasa”(conjunto de areniscas) , que es la única acepción geológica posible.


Para la extracción de este material pétreo en las canteras de piedra molinaza se utiliza la extracción a cielo abierto. Se pretende extraer bloques de dimensiones homogéneas. No se recomienda la utilización de explosivos, por ser la molinaza una piedra que se destruye con facilidad.

Cantera de piedra molinaza en Adamuz. Fuente: http://cronicasenderistas.blogspot.com.es/2014/03/lugares-adamucenos-i-cantera-de-piedra.html

USOS DE LA MOLINAZA

 La piedra molinaza como piedra para afilar.

La piedra molinaza posee un alto contenido en humedad y posee un grano suelto, estas características hacen que sea una piedra muy abrasiva muy utilizada para afilar y amolar, ya que al realizar la fricción del metal con la piedra esta no lo calienta (Daza Sánchez. A., 2000), ya desde antiguo se ha venido utilizando este material para afilar espadas, cuchillos y navajas.
Es curioso ir paseando por las calles de Adamuz y ver como en algunos de las construcciones realizadas con molinaza en algunos de sus sillares existen hendiduras debido a que a que se siguen afilando herramientas utilizando este material.

La piedra molinaza como elemento de construcción.

La molinaza ha sido utilizada como material de construcción a lo largo de los siglos en los municipios de la Comarca del Alto Guadalquivir. Esto ha supuesto que este material sea parte de la representación cultural de la zona, lo que confiere un paisaje rural característico y con componentes identitarios.
Las características del caserío urbano del casco histórico de Adamuz, al igual que el resto de los pueblos de la comarca, tienen de forma representativa una fachada principal, que generalmente tienen una puerta con dintel y jambas, que pueden estar talladas, la fachada se termina de completar con una ventana o balcón encima de la puerta principal, que se suelen completar con un frontón y que ambos pueden estar rodeados de pilastras o entablamentos. Cabe añadir que algunas de estas casas, dependiendo del nivel adquisitivo que poseían los dueños, pueden presentar en la parte superior de la fachada motivos heráldicos.
Las casas históricas cuyos dueños no tenían un gran linaje, pero poseían una renta considerable o simplemente querían aparentar abolengo labraban sus fachadas con fechas, inscripciones o símbolos religiosos, estos últimos muy comunes.
Las casas señoriales originarias del siglo XVI tienen una portada que no es muy alta y encima del dintel de la puerta tienen una ventana, sin embargo, las casas señoriales que se construyeron a partir del siglo XVII la portada es más alta y están coronadas por balcones.
En Adamuz se pueden observar diferentes hitos en molinaza, como son la Iglesia de San Andrés Apóstol,  el Pilar del Mesón del Obispo, la Torre del Reloj, casas señoriales o el pozo de Santiago.
Iglesia de San Andrés Apóstol.

La molinaza también se ha venido utilizando para la construcción de de pozos, acequias, pavimentos, arriates, elementos funerarios (lápidas o panteones), poyetes, depósitos de agua (fuente cabrera), prensas aceiteras (prensa del Cortijuelo), etc.

Fuentes bibliográficas
Clementson Lope, J. A. (2012). Caracterización de las propiedades de la arenisca de Montoro, sus alteraciones y su aplicabilidad para la construcción. Universidad de Córdoba.

Daza Sánchez, A. (2000). Anotaciones sobre la ingeniería geológica de Montoro (Córdoba). En Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, nº 138.  pp 102-103.

Ruiz Sánchez, M. (2016). Patrimonio geológico y cultural en torno a la piedra molinaza. Adamuz (Córdoba).