viernes, 20 de noviembre de 2015

DAMUS por los Derechos de los niños y niñas



     Con motivo de la celebración del Día Mundial de los Derechos de los niños y niñas, miembros de la asociación hemos colaborado con el CEIP Laureado Capitán Trevilla en la realización de una actividad con el fin de celebrar dicho día con el alumnado de Educación Infantil y primer ciclo de Educación Primaria.



     En primer lugar, les hemos explicado a los alumnos y alumnas cuales son sus derechos. Posteriormente, con motivo de ahondar aun más en sus derechos, les hemos recitado una poesía del autor Luis Rivera López titulada Mariel y los cuentos en la que los diferentes personajes de los cuentos luchan por alcanzar sus derechos e incitan a la persona que la lee a luchar por los de todos los niños y niñas.







     Por último, hemos realizado la lectura de tres cuentos como son: Carrera de zapatillas y El burro albino, ambos cuentos trabajan el respeto hacia uno mismo y hacia los demás sin importar el color y el tamaño; y Los niños felices, cuento elaborado por Mercedes Ruiz Sánchez en el que se lucha por la felicidad de todas las personas y el cumplimiento de sus derechos.





     A continuación os dejamos algunos de los materiales que hemos utilizado para llevar a cabo esta actividad:

DERECHOS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS:



POESÍA:


Mariel y los cuentos

Era una tarde aburrida y lluviosa,
de esas en las que el tiempo se hace lento,
buscaba yo en mi libro hoja por hoja:

¿A dónde están los niños de los cuentos?
Se fueron de sus letras enojados,
de que siempre les toque sufrir tanto,
y escucharon mis padres extrañados,
mientras miraban las hojas en blanco:


-No quiero sufrir más- dijo la rubia Alicia,
-Quiero crecer en paz entre mis maravillas-.

-¡No quiero trabajar! dijo la Cenicienta,
y los Tres Chanchitos: -¡Una vivienda!


-Tener para comer sin tener que encontrar
un tesoro escondido- les dijo Pulgarcito.

-Yo quiero ir a estudiar con mi hermana Gretel
y no tener papás que me abandonen siempre.

-Un tamaño normal- pedía Almendrita.
-O que me quieran aún más siendo tan chiquita.

Caperucita habló de no sentir más temores,
para poder al sol, juntar tranquila flores.


Entonces yo les dije la noticia:
También los niños de éste planeta
son muchos los que sufren injusticias
Y no tienen nadie que los defienda.

Y así los personajes decidieron
a los chicos volver a divertir,
pero antes dejaron un gran sueño:
¡LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS A CUMPLIR!


Autor: Luis Rivera López





CUENTOS:


CARRERA DE ZAPATILLAS


Había llegado por fin el gran día. Todos los animales del bosque se levantaron temprano porque ¡era el día de la gran carrera de zapatillas! A las nueve ya estaban todos reunidos junto al lago.

También estaba la jirafa, la más alta y hermosa del bosque. Pero era tan presumida que no quería ser amiga de los demás animales.

La jiraba comenzó a burlarse de sus amigos:


- Ja, ja, ja, ja, se reía de la tortuga que era tan bajita y tan lenta.
- Jo, jo, jo, jo, se reía del rinoceronte que era tan gordo.
- Je, je, je, je, se reía del elefante por su trompa tan larga.

Y entonces, llegó la hora de la largada.

El zorro llevaba unas zapatillas a rayas amarillas y rojas. La cebra, unas rosadas con moños muy grandes. El mono llevaba unas zapatillas verdes con lunares anaranjados.

La tortuga se puso unas zapatillas blancas como las nubes. Y cuando estaban a punto de comenzar la carrera, la jirafa se puso a llorar desesperada.

Es que era tan alta, que ¡no podía atarse los cordones de sus zapatillas!

- Ahhh, ahhhh, ¡qué alguien me ayude! - gritó la jirafa.

Y todos los animales se quedaron mirándola. Pero el zorro fue a hablar con ella y le dijo:

- Tú te reías de los demás animales porque eran diferentes. Es cierto, todos somos diferentes, pero todos tenemos algo bueno y todos podemos ser amigos y ayudarnos cuando lo necesitamos.

Entonces la jirafa pidió perdón a todos por haberse reído de ellos. Y vinieron las hormigas, que rápidamente treparon por sus zapatillas para atarle los cordones.

Y por fin se pusieron todos los animales en la línea de partida. En sus marcas, preparados, listos, ¡YA!

Cuando terminó la carrera, todos festejaron porque habían ganado una nueva amiga que además había aprendido lo que significaba la amistad.

Colorín, colorón, si quieres tener muchos amigos, acéptalos como son.


FIN






EL BURRITO ALBINO


Gaspar tenía dos hermanos que eran de color marrón, como todos lo burritos. Su familia a pesar de todo, lo aceptó tal cual era. Gaspar era un burrito albino. A medida que fue creciendo, él se daba cuenta que no era como los demás burros que conocía. Entonces le preguntaba a su mamá por qué había nacido de ese color. Su mamá le explicaba que el color no hace mejor ni peor a los seres, por ello no debía sentirse preocupado.

- Todos somos diferentes, tenemos distintos colores, tamaños, formas, pero no olvides, Gaspar, que lo más importante es lo que guardamos dentro de nuestro corazón, le dijo su mamá.



Con estas palabras, Gaspar se sintió más tranquilo y feliz. Demostraba a cada instante lo bondadoso que era. Amaba trotar alegremente entre flores, riendo y cantando. Las margaritas al verlo pasar decían:


- ¡Parece una nube que se cayó del cielo, o mejor un copo de nieve cayendo sobre el pastizal, o una bola de algodón gigante!


Las rosas, por su lado opinaban:


- ¡Es la luna nueva que cayó a la tierra y no sabe volver!


Cuando Gaspar salía de paseo por los montes, las mariposas salían a su encuentro, revoloteando a su alrededor, cual ronda de niños en el jardín; los gorriones, lo seguían entonando su glorioso canto. Gaspar se sentía libre y no le importaba que algunos animales se burlaran de él. De repente llegó a un arroyo y mientras bebía agua, los sapos lo observaban con detenimiento y curiosidad y se preguntaban:


- ¿Y este de donde salió?, ¿Será contagioso, un burro color blanco?, ¿o será una oveja disfrazada de burro?


Siguió su paseo, y en el camino se encontró con un zorro que le dijo:


- Burro, que pálido eres, deberías tomar sol para mejorar tu aspecto.


- Yo tomo luna, por eso soy blanco, me lo dijo un cisne que nadaba en la laguna, respondió el burrito inocentemente.


- ¡Qué tonto eres! Jajaja, eso de tomar luna, es muy chistoso, jajaja, se burlaba el astuto zorro.


Gaspar no entendía donde estaba el chiste, porque él se creyó eso de tomar luna. Siguió su camino, pensando en lo que le había dicho el zorro. Entonces decidió recostarse sobre la fresca hierba bajo el intenso sol de verano. Transcurrieron unas horas en las cuales, Gaspar, se había quedado dormido.


Después de un rato se despertó, tan agobiado y muerto de calor que corrió a refrescarse en la laguna. Cuando salió del agua, observó su imagen reflejada en ella y una triste realidad, su pelaje seguía blanco como siempre. El cisne lo había engañado. Los cisnes que lo miraban se reían de él.


- Que tonto eres, ¿crees que poniéndose al sol su pelaje cambiará de color?, se burlaban.


Gaspar siguió su camino, y de repente encontró frente a sus ojos, un paisaje muy bello que lo dejó atónito. Se encontró en su lugar, su mundo. Todo era blanco, como él. Se metió más y más, y empezó a reír y reír. Estaba rodeado de jazmines, por acá, por allá, más acá, más allá, todo blanco y con un aroma embriagador.


- Gaspar, ¿Qué vienes a hacer por aquí?, le preguntaron los jazmines.


- Aparecí de casualidad, no conocía este sitio, le contestó Gaspar.


- Cuando te vimos de lejos supimos que eras vos. Oímos hablar de vos, los gorriones y las mariposas nos contaron tu historia. No debes sentirte triste por tu aspecto, míranos a nosotros, deberíamos sentirnos igual, y sin embargo tenemos algo que nos identifica, que no se ve pero se siente, es el hermoso perfume que emanamos, que es único y hace que todos los días nos visiten cientos de mariposas y pájaros, tan bellos como nunca vimos.


Comparten todo el día con nosotros y no les importa si somos blancos o de otro color. Tú también tienes algo que es más importante que tu color, que se percibe. Es tu frescura, tu bondad y alegría. Cualidades que hacen que tengas muchos amigos verdaderos. Debes aceptarte tal cual eres, para que te acepten los demás, le animaron los jazmines.


Gaspar, recordó las palabras de su mamá. Desde ese día se aceptó como era, y cosechó muchos más amigos que no lo miraban por su aspecto, sino por lo que guardaba en su gran corazón.


FIN





LOS NIÑOS FELICES
Autora: Mercedes Ruiz Sánchez

Había una vez en un planeta muy muy lejano un grupo de niños que vivían muy felices. Se llamaban Pedrito, Anita, Juanito, Carmencita y el pequeño Curro.

Estos niños iban al cole, vivían muy alegres con sus padres y hermanos, tenían derecho a ir al médico cuando estaban malitos y jugaban mucho.

Un día decidieron viajar a un planeta vecino y descubrieron que allí los niños y niñas no eran tan felices como ellos.

El pequeño Curro preguntó:

-¿Por qué trabajan? Los niños y las niñas tienen que jugar.

Anita exclamó:

-¿Por qué no van al cole? Los niños y las niñas tienen que saber leer y escribir.

Pedrito dijo:

- Y los que están malitos ¿por qué no van al médico?

Carmencita empezó a llorar y Juanito decidió que ya era hora de volver a casa.

Cuando llegaron estaban muy tristes ya no tenían ganas de jugar, ni de reír, ni de estar alegres, solo se acordaban de los niños y niñas del planeta vecino.

Entonces un día a Juanito se le ocurrió una idea, irían a visitar al rey de su planeta. Entonces le dijeron al rey lo que habían visto. El rey y sus ministros muy alarmados decidieron enviar un avión gigante al planeta vecino. Cuando llegaron Pedrito, Anita, Juanito, Carmencita y el pequeño Curro empezaron a llamar a los niños y niñas y sus familias y se subieron al avión.

Cuando llegaron el rey, el presidente y todo su gobierno tenían preparadas casas, hospitales, colegios y un montón de parques para jugar. Todo el planeta sabía lo importante que son los niños y niñas, son la alegría y el futuro, lo importante que es la educación, una sanidad y un país donde poder expresarse.

Y ya nunca más hubo ni niños ni niñas tristes, todos eran felices.



Y colorín colorete por la chimenea sale un cohete.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Paseando por Adamuz he visto....

      Paseando por Adamuz quién no ha visto en la fachada de algunas casas la imagen de un Santo incrustada. No os habéis preguntado desde cuando están ahí, quién las puso, porqué se pusieron...... En fin, todas estas cuestiones y algunas más son las que yo me he realizado y he decidido intentar resolver, por ello con la colaboración de los propietarios de dichas casas a continuación os informaré de dichas curiosidades que hoy día atañen en nuestro pueblo.

  
 Empezaré por la más conocida, si vas a la Plazuela del Carmen verás que se encuentra la imagen de una Virgen del Carmen en una casa de dicha plazuela:


        En un principio esa casa era del cura de dicha época, que con certeza no sabemos, es decir , pertenecía al obispado. En la fachada de dicha casa se encontraba, a igual que ahora, una Virgen del Carmen, pero en esa época era una estampa. Era una casa vecinal en la cual vivía Juan Amil Pérez, que con el tiempo fue comprando cada parte a sus vecinos hasta hacerse con la totalidad de la casa. Hacia el año 1976-1977 su ya propietario decidió reformarla, en su transcurso encontraron ánforas, esqueletos de niños recién nacidos, ...... todo ello haciendo los pilares para la construcción de la casa que es la que hay actualmente. Una vez realizada la reforma deseada, Juan y su familia decidieron volver a poner la imagen de la Virgen del Carmen y esta vez en lugar de una estampa se colocó la imagen que podemos ver cuando pasamos por ahí. A partir de entonces fue éste vecino el que dió comienzo a las conocidas Verbenas de la Plazuela del Carmen, en las cuales contaba con la colaboración de otros vecinos y se disfrutaba en cantidad.
      Se nos ha quedado la duda de si la Plazuela del Carmen se llama así porque en ella siempre ha estado presente la imagen de la Virgen del Carmen o viceversa, que si en ella se puso dicha imagen porque ya se llamaba Plazuela del Carmen.



   Seguimos y nos vamos a la calle Chinchilla donde podemos encontrar otro Santo en otra fachada:


        En este caso la dueña actual junto a su esposo compraron dicha casa, Francisco González González y Filomena Martínez Medina, hace unos 46 años, que a los seis años de estar viviendo decidieron reformar. Haciendo la obra encontraron una capilla pequeña de molinaza, la cual uno de sus yernos limpió con detenimiento y cuidado, en su interior no se hallaba ningún Santo ni imagen, simplemente estaba rellena de yeso y ladrillos. Una vez limpia, la llevaron a una fragua para hacerle una puerta con su cristal que después colocarían en dicha fachada. En el interior querían poner un santo pero no sabían cual, así que decidieron poner un San Francisco porque el dueño actual de la casa así se llamaba. Una vez puesta la hornacina con su San Francisco en el interior, pidieron permiso al ayuntamiento para que les instalase la luz el cual les fue concedido y a continuación el párroco que había en esa época, Don Juan, bendijo dicha imagen con una misa, acto en el cual acudieron los vecinos de dicha calle, de la calle Mesones y Pedroche, respectivamente.







      Nos pasamos por la calle Juan Vacas, 21 y apreciamos un San Antonio:


        Esta casa hace muchos años era una panadería, puesto que en el dintel de la puerta se puede ver una inscripción que pone " Panaderías Rafael Milla", aunque sólo se aprecia cuando le da directamente el sol. Se cree que por ser una panadería y sus dueños ser adinerados se puso un San Antonio en el mismo lugar en el que hoy día se encuentra, aunque en la mayoría de las fachadas que en esas épocas poseían un santo solía ser un San Antonio, puesto que es el patrón del caminante y Adamuz se halla en el camino Real de la Plata. Esta casa fue comprada antes de la guerra civil por Martín Grande Cantador y Guiteria Cerezo Ortiz, y desde entonces hasta hoy ha pasado de generación en generación. De este modo hace unos doce años la familia actual que regenta dicha casa al realizar obra en ella cambiaron el habitáculo donde se encontraba San Antonio, antes era una hornacina completamente echa en madera y su restauración era demasiado costosa por lo que decidieron hacérsela de molinaza, lo que nunca ha cambiado es el Santo, aún se conserva el original, que es de escayola, en ese mismo año fue restaurado por otro miembro de la familia. Actualmente podemos observar a un San Antonio centenario en una capillita nueva de molinaza, la cual se abre desde el interior de la casa, puesto que la anterior se abría desde fuera y era más difícil su acceso para su mantenimiento.



        Por último, iremos a dos calles diferentes en las cuales se encuentra una imagen de la Virgen del Sol, que por ser la patrona de nuestro pueblo la gente tiene ese gran fervor por ella. Si vamos por la calle Córdoba,3  en la fachada de la casa perteneciente a Antonio Escabias Valverde y María Tirado Pozo, tenemos la imagen de la Virgen del Sol en azulejo . Dicha imagen lleva ahí puesta unos 18 años y como he expuesto antes fue debido a la devoción por dicha Virgen que posee la familia. En la misma calle, en el número 9, tenemos otra imagen igual debido a que la vecina de esta casa, María Ruiz Díaz, decidió ponerla hace ocho años por el mismo motivo que sus vecinos. Llegamos a la calle Calvario donde encontramos otra imagen de nuestra patrona, la cual fue puesta por Dolores Amil Toledano, esta mujer por su gran pasión por su pueblo decidió comprar esta casa hace unos 14 años aproximadamente porque había sido la casa de sus padres, ella cuando se jubiló se vino desde Málaga aquí, también era muy devota a la Virgen del Sol por ello hizo poner una en su fachada.





       Espero que con esto, todos hayamos descubierto algo nuevo de la historia de nuestro pueblo y de nuestros vecinos. Por ello, les quiero agradecer a todos ellos su colaboración para que todos formemos parte de estos hechos y no se nos pase nada por desapercibido. Todo tiene un porqué y es bueno compartirlo.

jueves, 29 de octubre de 2015

NUESTRO CEMENTERIO SE LLENA DE VIDA



     El año pasado hablamos de costumbres en el día de los santos, las famosas gachas y la gachuela, que aunque tiene su historia y tradición, a muchos incordia encontrarla en sus puertas.

Pero este año me gustaría dedicárselo a la costumbre más tradicional de nuestro pueblo. El día 1 de noviembre siempre ha sido un día muy importante, recuerdo que cuando pequeña era el día en el que estrenábamos la ropa de invierno, y aunque esto ha cambiado, lo que no ha cambiado es visitar nuestro cementerio. Y es que aunque suene paradójico, este día, el cementerio cobra vida.

     Es curioso que buscando información sobre este día he leído que el origen de esta celebración fue una respuesta a una celebración pagana del Samhain o Año Nuevo Celta, en el que se festejaba la noche del 31 de octubre, en la que se creía que se producía la apertura entre el mundo real y el de las tinieblas, y que los muertos venían a visitar a los vivos, quizás, por ello, lo que hacemos es que somos los vivos los que visitamos a los muertos.

     Por otro lado, el visitar a nuestros familiares este día es una forma de recordar y honrar a nuestros difuntos, y aunque mucha gente lo hace el resto del año, para otras se ha convertido en un día especial para ello porque el resto del año no pueden, no tienen tiempo o sencillamente no necesitan hacerlo.


     Sea como sea, debemos verlo como un día donde el cementerio se engalana, se vuelve un lugar lleno de colorido, un lugar de encuentro entre familiares y sobre todo un lugar lleno de emociones, las que se producen cuando compartimos con familiares anécdotas y recuerdos de aquellos que nos dejaron pero que siguen vivos en nuestros recuerdos, y personalmente creo que es el mejor de los homenajes que podemos hacerles, así que no dejemos perder esta tradición.





sábado, 24 de octubre de 2015

Los lugares de Perigallín.

     


      Hola, soy Perigallín, el nuevo miembro de Damus y el más joven. 


     Me encanta visitar lugares de mi localidad. A ver si tenemos la suerte de coincidir por ahí, espero enseñarte lugares en los que no has estado y que tu me muestres otros dónde no se me ocurrió llegar. 


    Hoy he decidido visitar un plaza dónde hay un monumento que sigue siendo muy importante para nuestra economía, un molino de aceituna. Está justo frente al I.E.S Luna de la Sierra, ¿lo conoces?, seguro que si, habrás pasado mil veces y lo mismo ni te has fijado. Es un lugar muy bonito, con un jardín de cipreses, naranjos, romero, adelfas y otras plantas y los pájaros se oyen en todas las épocas del año.

     Aquí los abuelos se sientan al sol a contar anécdotas de su época de juventud, de como trabajaban, en el campo la mayoría, de sus juegos de aquellos años, algunos muy parecidos a los de hoy día, otros no tanto y los más jóvenes de la localidad juegan a la pelota sin importarles la edad del compañero. Traen sus bicis, trompos y demás juguetes para compartir con sus amigos. 

     Es una plaza muy agradable y divertida. ¡Hasta otro día!.
    





miércoles, 21 de octubre de 2015

Molino del Maleno Ricardo, molino en el Matapuercas






Ubicación

     El molino del Maleno se encuentra a unos 15 km. al sureste de Villanueva de Córdoba, en término municipal de Adamuz, en el llamado Pago de los Locos, orilla oriental (izquierda) del Río Matapuerca, unos 300 m. al sur de donde confluyen los ríos Matapuerca y Sieteveces.





USO ACTUAL
     Actualmente se encuentra parcialmente arruinado y la nave mejor conservada se utilizada como almacén y pajar de la casa de campo anexa.

DESCRIPCIÓN DEL MOLINO

No se corresponde con dicho molino, sirva la imagen para mejor entendimiento de sus componentes
     Molino de planta rectangular y 15 m. de longitud, posee dos piedras de moler movidas mediante el sistema de rampa e integrado por dos espacios distintos, donde se hallan cada una de las piedras.

      El agua llega al molino por su fachada este, a través de los caces, cuyo último tramo tiene unos 60 cm. de anchura, delimitado por sillares de piedra y desemboca en las rampas por las que el agua accede a los cárcavos del molino, pero junto a la fachada del la entrada de las rampas se ha perdido.

     La entrada a los cárcavos es por una abertura de sección cuadrada, abierta en la parte inferior del muro, de 60 cm. de lado y en cuyo interior se conserva la última parte de la rampa, cubierta por un techo inclinado de losas de piedra, de longitud algo superior a los dos metros.


     Las rampas acceden a ambos cárcavos por su ángulo noreste, a través de saetillos (aberturas de sección rectangular) de unos 30 cm. de lado.

Los cárcavos están perfectamente conservados, siendo posible acceder a ellos a través de la abertura practicada en la fachada occidental del molino, por donde se encuentra el socaz y el agua sale para volver a la corriente del río; estas aberturas tienen una altura superior al metro y se hallan delimitadas por gruesas losas de granito. El interior de los cárcavos es de planta rectangular, de 2 x 1,50 m. de dimensiones, y está cubierto por bóveda de medio cañón realizada mediante la sucesión de tres arcos formados por sillares de piedra que dejan entre ellos lugar para la conexión del rodezno con la piedra. El cárcavo sur se encuentra vacío, mientras que el meridional conserva todos los elementos del sistema hidráulico de propulsión de la piedra, hallándose in situ el rodezno (cubierto por el limo del río y, por tanto, no visible en la actualidad), maza, palahierro, parahuso y lavija, así como las barras para el movimiento del alivio situadas en el lateral sur del cárcavo. Tanto desde el punto de vista arquitectónico como por el instrumental conservado, esta parte del molino (piedra sur) tiene un valor extraordinario.
      Por lo que se refiere al inmueble que alberga las salas del molino, ya hemos indicado que tiene planta rectangular, de 15 m. de longitud y 5,70 m. de anchura en su lado meridional. El inmueble es el resultado de la unión de dos edificios diferentes,
                    ·        uno situado hacia el sur, de planta casi cuadrada, sus cuatro fachadas rectas y dimensiones de 5,60 x 5,70 m.,
                    ·        y otro adosado a él por su lado norte, de 9 m. de longitud, remata, en su lado norte (el que enfrenta a la corriente) en forma semicircular, formando una especie de bóveda que quizá esté así diseñado para resistir a las crecidas del río, junto a ese bóveda, en la fachada lado oeste, se abre otra de menor tamaño en cuya parte inferior se sitúa la entrada del cárcavo norte.

    El edificio norte parece más antiguo y, está peor conservado, tanto en el alzado de sus muros como por haber desaparecido la cubierta; se puede deber a haber dejado de funcionar como molino o también a que el molino es el resultado de dos fases diferentes en su construcción, en cuyo caso la parte norte sería claramente de mayor antigüedad.


     La sala del molino tiene su acceso por la fachada este, junto a la entrada de la rampa En sus inicios parece que esta puerta daba acceso a las dos salas del molino, actualmente la división interna del edificio está realizada mediante tabique de ladrillo moderno y no se observa entrada a la parte norte. Aunque el interior del inmueble se utiliza como almacén y no se puede ver la piedra de moler que se conserva, al menos la piedra se encuentra in situ, como se puede comprobar a través del cárcavo, y conserva el banco o empiedro en que se asienta, las cuñas y tacos de madera que sirven para equilibrarla y los mecanismos de movimiento del alivio. Junto a ella, en la fachada oeste del inmueble, se abre un  pequeño hueco en forma de lumbrera que sirve para iluminar el espacio de trabajo.

     A unos 100 m. del molino se conserva un horno de pan edificado en granito, de planta cuadrada de 1,50 m. de lado y altura de 2 m., cuya puerta de acceso al interior se abre en la fachada sur y que conserva en su interior la plaza del horno y una interesante cúpula de media naranja edificada con pequeñas piedras.

DESCRIPCIÓN DEL ENTORNO


     El molino se sitúa en la margen oriental (izquierda) del Río Matapuerca, en el extremo norte del término municipal de Adamuz, a 15 km. de la población de Villanueva de Córdoba. El entorno está presidido por amplias dehesas de encinares utilizadas para la cría del ganado vacuno y porcino, mientras que las márgenes del río conservan la vegetación natural, configurando un enclave de extraordinario valor paisajístico y medioambiental.
     Unos 150 m. al norte, por encima del emplazamiento del molino, se encuentra situada la presa de deriva que encauza el agua hacia el caz. Se halla muy derruida, aunque se observa que su trazado es muy sesgado en relación a la corriente, de forma que más que cortar el río lo que hace es ir encauzando la corriente hacia la margen izquierda del cauce, donde se encuentra la abertura del canal. En la actualidad la entrada al caz no conserva ladrón ni ningún resto de la compuerta y aguatocho que regulara el paso del agua, presentándose además excavado directamente en el terreno, sin obra de construcción en su primer tramo; unos 20 m. adelante arranca el muro de mampostería que lo separa de la orilla del río y en el que se abre, unos 70 m. antes del molino, un ladrón de 70 cm. de anchura.


     Sin embargo, 50 m. antes de la llegada del caz al molino, sí que aparecen los restos de una compuerta, cubierta por un grueso sillar de piedra, que da paso a la división del canal en dos ramales, cada uno de los cuales se dirige hacia una de las piedras de que está dotado el molino, entrando en el mismo por su fachada oriental a través de una plataforma elevada sobre el nivel del terreno y delimitada en sus lados sur y oeste por un muro de mampostería. El caz integrado por estos dos ramales traza una pronunciada curva para su entrada en el molino, está excavado parcialmente en la roca y delimitado por losas de granito en ambos laterales, lo que le otorga una interesante imagen de arquitectura tradicional, y se halla además en muy buen estado de conservación arquitectónica.

FUENTES DOCUMENTALES Y BIBLIOGRÁFICAS

     1752, Catastro de Ensenada, Adamuz, Interrogatorio, Archivo Histórico Provincial de Córdoba, archivo 315, filmina 39, s.f.

     Documentación Técnica del conjunto de norias, aceñas y molinos fluviales de la provincia de Córdoba.


















miércoles, 7 de octubre de 2015

CASAS SEÑORIALES DE ADAMUZ

 Ya sabemos todos que Adamuz tiene un rico patrimonio arquitectónico, Iglesia de San Andres, Torre del reloj, etc. Pero conocemos sus Casas Señoriales?

Las Casas Señoriales adamuceñas surgen como consecuencia del florecimiento socioeconómico del que goza el pueblo al ser paso del Camino Real de la Plata entre los siglos  XVI y XVIII y también de otras distinguidas familias, que segun el historiador Ramirez de las Casas Deza, se instalaron en Adamuz provenientes de Córdoba, tales como Heredia, Argote, Machuca, etc.
Estas casas son de estilo del Renacimiento y Barroco.

 No obstante, son muy pocas las que, al menos en la actualidad, ostentan escudo nobiliario. Abundan sin embargo las casas con portada labrada en piedra cuyo dintel presenta a veces fechas, inscripciones o símbolos religiosos que, a falta de blasones satisfacen de algún modo  el afán de notoriedad de sus propietarios, sin descartar el que alguna de estas casas tuviese como origen alguna dedicación de carácter religioso.

 La de caracteres de mayor antiguedad es la casa número 30 de calle Mesones. En su ancho dintel tiene decoración y letras de tipo gótico. Puede fecharse entre finales del siglo XV y principios del XVI. Es de portada no muy alta, con alto dintel enmarcado con una moldura o simple faja, a modo de arrabá ( adorno que suele circunscribir  el arco de las puertas y ventanas de estilo árabe ) que baja por los lados a la altura del dintel. En el centro una cruz en relieve florenzada o flordelisada y siempre con pretensión artística.
Inmediatamente encima del dintel se abre una ventana con reja, casi siempre saliente y que llega justamente hasta el alero del tejado. En el resto de la fachada se abren podos huecos, todos ellos en forma de ventana.



                                                  Fachada de la casa número 30 de calle Mesones



                                                        Detalles del dintel con decoración gótica

  También hay que señalar otras Casas Señoriales que se encuentran en esta calle Mesones como la casa número 1 ( conocida como Casa de los Rivera) la número 40 (actualmente reconstruida) y la número 50 que está fechada en 1525.



                                             Fachada de la  casa número 50 de calle Mesones



                                                        Detalles del dintel con la fecha de la construcción

   Otra casa digna de mención es la situada en calle Dueñas en el número 6, ésta está fechada en 1570 y en su dintel hay una inscripción en latin que dice "Al que mucho bieres parlar no hagas caso del ni le des crédito ninguno".




                                                         Fachada de la casa número 6 de la calle Dueñas

 
                                                              Detalles del dintel con la inscripción en latín 

 Ya en el siglo XVII se suprimen al parecer los símbolos e inscripciones, así como el arrabá y aparece sobre el dintel un frontón partido, bien moldurado, que alberga la ventana.
El piso superior suele ser mas alto. Sobre los lados del fronton unos pináculos piramidales, en algúnos casos rematado con bola. En el siglo XVIII aparece algún balcón en lugar de las  ventanas sobre la puerta.




 Son dignas de destacarse las casas número 9 de la calle Libertad (actualmente reconstruida) y la número 10.



                                        Fachada de la casa número 10 de la calle Libertad

La casa número 7 de la calle Fuente




La casa número 20 de la calle Juncal






La casa número 3 de la Plaza de la Constitución (conocida como Casa de los Lara Ayllón)





 Como nota de interés arquitectónico destacar la ausencia de mudejarismo casi total, tanto
en las construcciones civiles como en las religiosas. 

 En próximos artículos iremos conociendo más a fondo algunas de estas Casas Señoriales 
que tanta historia guardan entre sus muros.....